Septiembre es el mes dedicado a la Biblia, debido a que el 30 de septiembre se conmemora a san Jerónimo, quien tradujo la Biblia del griego y del hebreo al latín y es considerado el padre de la exégesis bíblica y patrón de los traductores.

 

Durante este mes, estamos llamados no solo a leer la Biblia, sino a desarrollar y fomentar en nuestros entornos cristianos (familia, amigos, conocidos) la motivación que nos permitan acercarnos mejor y con más provecho a la Palabra de Dios.

 

¿Cómo? Leyendo, meditando, orando y estableciendo un compromiso con Dios,recordemos que la Palabra de Dios nos invita siempre a imitar a Jesús y hacer cambios profundos en nuestras vidas. 

 

Conozcamos más sobre las Sagradas Escrituras, como nos exhorta el Papa Francisco: “Leamos algún versículo de la Biblia cada día. Comencemos por el Evangelio; mantengámoslo abierto en casa, en la mesita de noche, llevémoslo en nuestro bolsillo, veámoslo en la pantalla del teléfono, dejemos que nos inspire diariamente. Descubriremos que Dios está cerca de nosotros, que ilumina nuestra oscuridad.”