Jóvenes con vocación misionera

Desde la Misión de Guatemala, la misionera laica Rosa Adriana Chavarría, nos relata los desafíos de la evangelización durante la pandemia.

Autor: Rosa Adriana Chavarría, MLA

Queridos Padrinos y Madrinas, reciban un fuerte abrazo desde la Misión de Guatemala. Como saben, estos dos últimos años han sido difíciles debido a la pandemia que nos aqueja. Nuestra labor misionera también se vio afectada. Entre los departamentos de Zacapa y Chiquimula, en Guatemala, debido a las restricciones políticas, estuvimos por casi medio año en toque de queda, limitadas para movernos a los diferentes departamentos (estados) en los que participamos; continuamos con la restricción de reuniones regulada por los semáforos epidemiológicos; como todos, pensamos que era algo temporal; sin embargo, el tiempo comenzó a pasar y nos dimos cuenta de que teníamos que buscar nuevas formas de evangelización, es decir, ya que el trabajo misionero no podía parar, era y es tiempo de brindar esperanza y fortaleza a nuestras comunidades.

 

Dios siempre muestra el camino ante las dificultades; cada año aquí en Guatemala se celebra en julio la Jornada de Infancia y Adolescencia Misionera (IAM), una de las tareas de las Obras Misionales Pontificias (OMP) que tiene mayor presencia en el país y dentro de la Diócesis de Zacapa, y tenemos el encargo de asesorar dicha subcomisión.

 

Como comunidad nos reunimos desde mayo para platicar qué podríamos hacer para que los niños pudieran vivir por lo menos la catequesis que prepara OMP Guatemala cada año.

 

Nos dimos cuenta de que no sería fácil si no nos apoyábamos en el trabajo y aportación de los animadores de la IAM.

 

Tuvimos una reunión virtual con algunos animadores, quienes se mostraron muy contentos de motivar a los niños y dar vida a la Iglesia católica. Esta reunión nos animó y cada uno aceptó la tarea asignada con entusiasmo.

 

La mayoría en la IAM son jóvenes dispuestos a compartir, algunos han recibido talleres de Formación de Líderes y Animadores Misioneros (FOLAMI) dándoles los elementos suficientes para un mejor servicio; no obstante, lo que nos propusimos era prácticamente nuevo.

 

Dada la situación, utilizamos diferentes medios para realizar la formación y que llegara a la mayor parte de los niños que participan en la IAM. Usamos afiches (pósters) para aquellos lugares donde no se tiene acceso a otros medios de comunicación y las redes sociales y medios de comunicación de la diócesis para transmisiones por radio, televisión y Facebook.

 

Uno de los desafíos fue hacer videos, pero las Misioneras Laicas Asociadas (MLA) quedamos sorprendidas por el gran trabajo que cada animador envió al encargado de la edición.

 

 

Tuvimos muchos inconvenientes para lograr que cada material se terminara en tiempo, pero Dios abrió los caminos para que se nos permitiera llegar a cada parroquia a pesar de los contratiempos.

 

Después de la Jornada de la IAM, tuvimos una reunión para efectuar la correspondiente evaluación, en la que concluimos que tanto ellos como nosotras aprendimos muchas cosas.

 

Como misioneras nos sentimos muy contentas, pues contamos con un grupo dispuesto a aportar. Esta pandemia nos permitió explorar nuevos talentos y darnos cuenta de que, a pesar de las distancias, podemos trabajar unidos por los niños y la construcción del Reino de Dios.

 

Si has sentido la inquietud por servir a Dios y a nuestros hermanos de tierras lejanas, contáctanos y juntos podemos descubrir lo que Dios tiene para ti: Línea Misionera sin costo 800-0058-100; correo: mlavocaciones@mgpe.org

 

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