Cuaresma en Hong Kong

El P. Alejandro Pérez Méndez, MG, nos comparte un poco sobre cómo se vive este tiempo cuaresmal en la Misión de Hong Kong.

La Cuaresma en Hong Kong inicia, como sabemos, el Miércoles de ceniza, pero la mayoría de las veces esta fecha coincide con el año nuevo chino, y como son días de fiestas (aproximadamente 15), el obispo da permiso para no realizar el ayuno, por lo que usualmente se da comienzo con un periodo de fiestas.

Cuando no coincide con el año nuevo chino, la Iglesia de Hong Kong, durante la Cua resma, reflexiona sobre un tema, basado en las intenciones del Papa y de la diócesis por ejemplo, si el Papa pidió hacer oración por la familia y la diócesis solicita que ese mes se rece por los jóvenes, estos dos temas se considerarán durante este tiempo en la Iglesia de Hong Kong, tanto en homilías, como en temas de grupos y del consejo pa rroquial. Es una iglesia muy bien estructurada y formada.

Entonces, todas las actividades se van preparando y se realizan retiros constantes en los cuales se imparten los temas que el Papa y el obispo determinaron. La ceniza se impone durante la celebración eucarística.

En Hong Kong se tiene mucha conciencia de que es importante iniciar la Cuaresma con los signos que la Iglesia nos propone, como el arrepentimiento, cuyo signo es la ceniza.

Asimismo, cada viernes, como símbolo de acompañamiento a Cristo, las iglesias se llenan para el rezo del Viacrucis, ya que las personas buscan mucho este acompañamiento a Jesús. Esta convocatoria se hace entre la propia gente, es decir, las personas invitan a sus vecinos a participar en los rezos, teniendo muy buena respuesta.

Además, en cada iglesia hay un consejo parroquial que se une y organiza para realizar todos estos eventos.
Este tiempo de Cuaresma también es de preparación de los catecúmenos; en Hong Kong el catecumenado para adultos dura dos años y en la Cuaresma se le da mucha importancia al seguimiento y preparación para su bautismo, que se dará en la Pascua, es tiempo de que estos catecúmenos empiecen a buscar y elegir a sus padrinos, personas ya bautizadas que se comprometen a acompañarlos en los retiros previos a su bautismo, además, este compromiso es tomado muy en serio, ya que quien es padrino lo será de por vida. A los catecúmenos se les imparte también la formación de acuerdo con los temas que el Papa establece, de este modo, van comprometiéndose más.

Aproximadamente, en la fiesta de la Pascua se bautizan cerca de 1200 catecúmenos (gente adulta) al año, es poco para una población de 8 millones, conformada por cerca de 250 mil católicos, incluyendo a los extranjeros, pero aun así, hay un número importante de conversiones al catolicismo.

La primera Cuaresma que pasé en Hong Kong coincidió con el año nuevo chino. Recuerdo que para mí fue algo diferente presenciar que no se imponía la ceniza debido a los festejos, es un poco extraño, pero es parte de entender la cultura. Fue una forma distinta de vivir el inicio de la Cuaresma, aunque no se realizó la imposición de ceniza, sí hubo un encuentro con muchas personas que venían a visitarnos y com partían sus tradiciones chinas.

Otro aspecto importante es que, a diferencia de nosotros, en Hong Kong no se realizan novenas o festejos con cohetes, cuando hay una fiesta patronal; lo más importante es la celebración de la misa y posteriormente se invita a la comunidad a un banquete en un restaurante, en el cual cada quien paga su consumo.

Finalmente, puedo concluir que las personas en Hong Kong son muy comprometidas, cuando deciden bautizarse, ya no abandonan su fe, quizá dejan de acudir a la Iglesia porque trabajan mucho, pero no renuncian a su fe; no se observa el fenómeno de l conversión al protestantismo porque una vez que toman la decisión de ser católicos se asume dicho compromiso y en tiempo de Cuaresma tratan de vivirlo dándole su verdadero sentido. El Viernes Santo acude mucha gente a los retiros que se preparan (los hay para niños, jóvenes y adultos), y al final se reúnen junto con los grupos parroquiales para el rezo del Viacrucis. La gente, motivada por todos los preparativos y detalles, vive la Cuaresma en actitud de recogimiento, se disponen orar sin divagar, porque su cultura es muy meditativa y así es como experimentan este tiempo cuaresmal.
Gracias a los Padrinos y Madrinas porque de muchas formas, su apoyo contribuy a que quienes no conocen a Dios, lo amen y lo sigan; su apoyo en la oración, sus sacrificios y su ayuda económica hacen posible que llegue a muchos el conocimiento de Dios, a quien amamos y por el que damos todo. Muchas gracias, su aportación, su ayuda, su oración, son muy grandes en la Misión.

Los invitamos a seguir conociendo más sobre el tiempo cuaresmal en Hong Kong, entrando en la siguiente liga podrán escuchar el testimonio completo del P. Alejandro Méndez:  Testimonio

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