Nuestra Señora de Aparecida, patrona de Brasil

Nuestra Señora de Aparecida, reina y patrona de Brasil, es una advocación mariana cuya veneración inició cuando un grupo de pescadores encontró, en el año de 1717.

Nuestra Señora de Aparecida, reina y patrona de Brasil, es una advocación mariana cuya veneración inició cuando un grupo de pescadores encontró, en el año de 1717, una figura de la Inmaculada Concepción atrapada entre sus redes.

El hecho ocurrió en los márgenes del río Paraíba, cerca de São Paulo. Según lo relatos, la temporada de pesca había sido mala, pero después de ese día fue extremadamente abundante.

Uno de los pescadores se llevó la figurilla de la Virgen a su casa y le construyó un pequeño altar, donde los vecinos acudían con regularidad a rezar el Rosario.

A partir de entonces ocurrieron muchos milagros, por lo que las autoridades del clero brasileño ordenaron la construcción de un templo, que se inauguró el 8 de diciembre de 1888 y, en 1893, se elevó a Santuario de Nuestra Señora de la Concepción Aparecida.

De piel morena, vestida con un manto ricamente bordado y con sus manos en posición de oración, la imagen fue coronada en 1904 a petición del Papa San Pío X y proclamada “Reina y Patrona de Brasil” por Pío XI en 1930.

Se le festeja cada 12 de octubre, y en el año 2019, como parte de los trabajos del Sínodo de la Amazonia, el Papa Francisco grabó un mensaje especial para el pueblo brasileño:

“Que ella, pequeña y humilde, continúe cubriéndolos y acompañándolos en su viaje: un viaje de paz, de alegría, de justicia… Que les ayude a crecer y a liberarse continuamente. Que Ella los bendiga”.

Los Misioneros de Guadalupe resguardamos una réplica de su imagen en nuestro Museo Misionero Intercontinental ¡Acércate a las Misiones y vive el encuentro entre culturas!

 

 

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