Chárbel Makhlüf, el santo ermitaño

Cada 24 de julio celebramos a San Chárbel Makhlüf, patrono de los que sufren en cuerpo y alma. La costumbre de pedirle favores con listones surgió en México.

El 24 de julio celebramos a San Chárbel Makhlüf, gran intercesor de la Iglesia católica y patrono de los que sufren en cuerpo y alma. Su devoción se extendió más allá del Líbano, donde nació y murió (1828 – 1898), siendo venerado incluso por musulmanes y personas de otras religiones. La costumbre de pedirle favores con listones surgió en México.

Desde niño buscó la santidad y fue muy devoto de la Virgen María. Hijo de padres agricultores, fue el menor de cinco hermanos y creció con el ejemplo de dos de sus tíos, ermitaños de la Orden Libanesa Maronita.

 

A los 23 años salió de su casa en secreto e ingresó al monasterio de Nuestra Señora de Mayfuq, donde fue ordenado sacerdote y renunció a su nombre de pila, Youssef Antoun Makhloüf, para tomar el de Chárbel, un santo mártir del siglo II.

 

Vivió alrededor de 15 años en el convento, pero sintió la necesidad de llevar una vida de silencio y oración más profunda, por lo cual, en 1875, recibió la autorización de ponerla en práctica en la ermita de San Pedro y San Pablo, donde pasó sus últimos 23 años perfeccionando las virtudes de la obediencia, pobreza y castidad. Se cuenta que tras su muerte, su cuerpo permaneció incorrupto durante meses, transpirando agua con sangre.

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