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Seminario Mayor MG celebra misa de Ordenación diaconal de cuatro seminaristas, 2021

Este 14 de agosto, cuatro alumnos del Seminario de Misiones Extranjeras fueron ordenados Diáconos de manos de Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de México.

Los Misioneros de Guadalupe estuvimos de fiesta este 14 de agosto, ya que se llevó a cabo, en el Seminario Mayor de Misiones Extranjeras, la celebración en la que nuestros hermanos seminaristas Jorge Rafael Aguilar López, Rigoberto Flores Garduño, Andrés Alberto Pérez Landero y Mauro Rodríguez Serrano dieron un paso más en su camino al sacerdocio recibiendo su ordenación diaconal. 

 

La Eucaristía fue presidida por Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de México, y concelebrada por el P. Eugenio Zacarías Romo Romo, MG, Superior General, y el P. Ricardo Gómez Fregoso, MG, rector del seminario, entre otros sacerdotes misioneros.

 

Antes de comenzar la homilía, los cuatro seminaristas recibieron la bendición por parte de sus familiares para entregarlos al servicio de la Iglesia. 

 

Posteriormente, Mons. Héctor Mario Pérez compartió una reflexión a los seminaristas sobre la respuesta que dieron al llamado de Dios, señalando que en los momentos de la misión es cuando más deben entregarse a Él y confiar en su Palabra. 

 

Así mismo, les comentó que en este camino misionero van a seguir enfrentando sus propias limitaciones, como Pedro y los apóstoles, a quienes Jesús llamó no por ser perfectos o por sus capacidades; como ellos, también serán enviados a una misión que los supera, a fin de desafiarlos a brindar su servicio con humildad y fe. 

 

“El diaconado es hacer presente la caridad incondicional de Cristo Siervo, del buen samaritano.”

 

Por tanto, deben cuestionarse, en cada examen de conciencia, si cumplen con sus responsabilidades solamente o si están siendo dignos de la caridad generosa y gratuita de Cristo.

 

Además, como Misioneros de Guadalupe, señaló, tienen como intercesora a la Virgen María, quien, con ternura, compromiso y determinación, sacaba lo mejor de Juan Diego; ella guiará su ministerio y bajo su ejemplo y protección encontrarán el modelo pedagógico para poder cumplir con su servicio. 

 

“Que Jesucristo y nuestra Madre Santa María de Guadalupe hagan fructificar esto que hoy reciben.”